Odio.

La inspiración es una zorra sin escrúpulos. Sí, como yo.
Quizás sea por eso por lo que nos llevamos tan mal, quizás crea que puedo hacerle la competencia.
Pero yo no soy una zorra mala sin más.
Lo mío es odio.
Odio al mundo, odio a muchas personas, las odio. Pero sobre todo, y ése es mi problema fundamental, me odio a mí misma.
Quién me diera a mí ser una criatura con talento. Quién.
Pero eso, el talento sólo se tiene con inspiración, y como es una zorra, no quiere relación conmigo.
A ella también la odio.

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