Despertaste entre un montón de botellas, y tus piernas no eran capaces ni siquiera de sostener el peso de tu cuerpo. Pero a ti no te pesaba el cuerpo, sino el corazón.
E intentaste moverte, e intentaste sentirte vivo. Y no lo estás.
¿Recuerdas el camino a casa? ¿Recuerdas acaso qué es tener un hogar?
El cansancio te abruma, y ya no hay latidos llenos de vida y de euforia que te empujen.
El sol saldrá en unos minutos. Pero tú sientes que nunca más habrá luz en ti.
¿Recuerdas cuándo le dijiste que no te importaba que te amase para siempre? Creo que olvidó contarte que le rompiste el corazón. Pero ahora ve el amanecer que tú no logras ver.
Y aunque estamos a centímetros de distancia, no estamos en el mismo lugar.
Dime qué fue mal. Dime en qué momento perdiste el camino que querías seguir.
Dímelo.
Y es que ahora estamos aquí, y todos te vemos a ti.
¿Y sabes? Estoy aquí por ti. Siempre han dicho que eres todo lo que necesitamos, pero aunque no lo fueras, yo estaría contigo. Al fin y al cabo, no se encuentra una todos los días una razón para vivir que no quiere seguir viviendo.
Porque es curioso. Es curioso que nos digan que debemos seguirte.
Cuando ni tú mismo sabes a dónde te diriges.
You know you left the girl with nothing but the sunrise through the window pane, where tired eyes will close.
No hay comentarios:
Publicar un comentario