Gracias por demostrarme que la lista de grandes personas que iban a pasar mi vida no había acabado.
Gracias por enseñarme que no necesitas mirar a los ojos a alguien para confiar en él.
Quizá te alegre saber que mi humor y mi autoestima están mejorando, quizá ahora todo pueda ir a mejor.
Lo conseguiste.
Te dije que si lo conseguías, jamás lograría olvidar lo que hiciste por mí.
Gracias por haber hecho de mí alguien mejor.
Hasta siempre, Kat.
Siempre habrá aquí un hogar para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario